La memoria es
El hogar amable de mis muertos:
En un libro de brazas y cenizas
Los abuelos leen viejas historias
A un círculo de niños asombrados
Y otras voces y otros cantos
Conviven con la lluvia...
La memoria es
Un sabio cazador de lejanías:
Desde un horizonte rojizo y somnoliento
Emerge el padre...
Y mientras lento arrastra su fatiga
Y sus ojos reconocen
Del fogón, la humareda
Mis ojos atesoran su pequeñez en la distancia.
La memoria es
Un orfebre hacedor de imposibles:
Sobre hojas otoñales
Vuelan los duendes de la infancia
Y un hombre sin pasado
No concibe aún la muerte.
La memoria es
Delicado terciopelo
Donde el tiempo hace jirones
Mientras huyen en puntillas
Las costumbres del pasado:
Un televisor "alguien" enciende
Frente a rostros inmutables
Y una planta cuyo origen desconozco
Por primera vez, florece en el brasero.
© Jorge Días, del libro "Antología Imaginaria"
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