Cuando en mi memoria
Los viejos trenes silban
Renace aquel andén
Perdido entre la lluvia...
Allí donde el adiós
Despertaba las sirenas
Y el reencuentro
Remecía las campanas
De nuestro corazón.
Cuando en la memoria
Los viejos trenes silban
Te siento acurrucada
En mis noches tristes
Tu menudez prendida
A mi sombra rústica.
Cuando nuestros años
No sabían de imposibles
Y atesoraba nuestra sangre
La hermosa arquitectura
Del hijo que vendría.
Cuando en mi memoria
Los viejos trenes silban
Renace tu inocencia
Confiada a mis pasos
Y renace nuestro amor
Perdido una noche
Como ebrio entre la bruma.
© Jorge Días, del libro "Fruto Tardío"
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